¿Qué cambios del hogar moderno aumentan el consumo eléctrico?
Hace algunos años, el consumo eléctrico de los hogares se concentraba principalmente en el refrigerador, la lavadora o el televisor. Sin embargo, hoy el panorama cambió completamente. Ahora, muchas casas incorporan más pantallas, sistemas de climatización, electrodomésticos inteligentes y dispositivos que funcionan gran parte del día, muchas veces sin que las personas lo noten.
Así, la transformación de los hogares hacia espacios más modernos cambió la manera en que las familias utilizan la electricidad. En este sentido, el teletrabajo, las clases online, el entretenimiento y la automatización de ciertos espacios han hecho que el consumo se distribuya durante casi toda la jornada y ya no solo durante un par de horas.
Por lo mismo, ya no se trata solo de prender algunos aparatos por unas horas, sino de convivir permanentemente con equipos conectados.
Hoy, un hogar consume mucha más electricidad que hace algunos años. Datos del Balance Nacional de Energía del Ministerio de Energía muestran que el consumo eléctrico residencial pasó de 11.927 GWh en 2010 a 15.599 GWh en 2020, lo que representó un aumento cercano al 31% en una década.
En este sentido, aunque muchos de estos dispositivos ayudan a mejorar la comodidad y la conectividad dentro del hogar, también pueden generar un alza importante en el gasto energético si no se usan de manera correcta.
Por lo anterior, es recomendable preferir productos eficientes y utilizar siempre artefactos con sello SEC, ya que eso certifica que cumplen con los estándares de seguridad exigidos. Además, mantener instalaciones eléctricas en buen estado y contratar un Seguro Hogar pueden evitar inconvenientes.
Aires acondicionados y calefacciones cambiaron el consumo
Uno de los cambios más notorios en las casas fue el aumento de equipos para calefaccionar o enfriar espacios. Esto, puesto que debido a temperaturas más extremas durante los últimos años, los aires acondicionados, los calefactores eléctricos y los ventiladores comenzaron a utilizarse con mayor frecuencia.
Así, a diferencia de otros electrodomésticos que se usan de manera puntual, los sistemas de climatización suelen mantenerse funcionando constantemente, lo que impacta directamente en el consumo eléctrico.
Antes era común calefaccionar solo ciertos momentos del día, mientras que ahora muchas personas buscan mantener una temperatura estable durante largas jornadas, lo que provoca que el gasto energético aumente, especialmente en invierno y verano.
A lo anterior se suma que algunas viviendas incorporaron más equipos eléctricos de manera simultánea. Por ejemplo, hoy es común tener un aire acondicionado funcionando mientras hay televisores prendidos, computadores conectados y cargadores enchufados en distintas habitaciones.
Más dispositivos conectados y nuevos hábitos digitales
Los hogares modernos también sumaron una gran cantidad de dispositivos que antes no existían o que tenían una presencia mucho menor, como routers de WiFi, asistentes virtuales, cámaras de seguridad, parlantes inteligentes y televisores.
En este sentido, el problema es que varios de estos equipos permanecen encendidos incluso cuando nadie los está utilizando y, aunque cada aparato consume poco por separado, el gasto acumulado puede ser importante cuando existen muchos dispositivos funcionando al mismo tiempo.
Lo mismo ocurre con los cargadores enchufados permanentemente o con televisores y consolas que quedan en modo reposo. Esos pequeños consumos pasan desapercibidos, pero igualmente utilizan energía durante todo el día.
Además, la lógica del teletrabajo también modificó el comportamiento dentro de las viviendas. Muchas personas comenzaron a usar, además de computadores, monitores, micrófonos, impresoras y luces, algo que antes ocurría principalmente en oficinas. Eso provocó que el consumo eléctrico del hogar aumentara incluso en horarios donde antiguamente las casas permanecían vacías.
La cocina y la iluminación también influyen en el consumo eléctrico
Otro cambio importante en el hogar moderno ocurrió en la cocina. Esto, ya que cada vez existen más electrodomésticos eléctricos, por ejemplo, las freidoras de aire, los robots de cocina, los hornos eléctricos, las cafeteras, las cocinas de inducción, entre otros.
En este sentido, aunque varios de estos aparatos facilitan las tareas diarias, el uso frecuente de muchos de estos equipos puede aumentar considerablemente el consumo.
Por otro lado, la iluminación también evolucionó. Si bien las ampolletas LED consumen menos energía que tecnologías antiguas, hoy las casas tienen más puntos de luz, iluminación decorativa y sistemas automáticos que permanecen encendidos por más tiempo.
Por eso, para ahorrar energía, se recomienda la luz natural, apagar equipos que no se estén utilizando y revisar el etiquetado energético antes de comprar nuevos artefactos. También se aconseja evitar sobrecargar enchufes y extensiones eléctricas, especialmente en hogares donde existen muchos dispositivos conectados simultáneamente.
La importancia de elegir productos certificados
En medio del aumento de aparatos eléctricos dentro de las viviendas, la seguridad se vuelve un aspecto fundamental. Cabe destacar que, en Chile, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) exige certificación para distintos productos eléctricos que se comercializan en el país.
Por eso, se recomienda comprar siempre artefactos con Sello SEC, especialmente en productos de uso diario como alargadores, cargadores, calefactores y electrodomésticos. Esta certificación permite verificar que los equipos cumplen estándares mínimos de seguridad.
Además, optar por productos eficientes puede ayudar a controlar el consumo eléctrico a largo plazo. Esto, ya que un artefacto moderno y bien certificado no solo entrega mayor seguridad, sino que también puede evitar gastos innecesarios asociados a equipos antiguos o de baja eficiencia.
Sin dudas, el aumento de dispositivos dentro del hogar moderno seguirá creciendo durante los próximos años. Por eso, mantener hábitos responsables, revisar periódicamente las instalaciones eléctricas y preferir productos certificados se vuelve cada vez más importante para evitar problemas y cuidar el hogar. En ese escenario, complementar esas medidas con un Seguro Hogar también puede ayudar a enfrentar de mejor manera eventuales imprevistos domésticos.