¿Qué es el robo por relay y cómo prevenirlo?

 

El robo por relay, también conocido como relay attack o robo mediante retransmisión de señal, corresponde a una técnica que aprovecha los sistemas de acceso y encendido sin llave (keyless entry / push-to-start) instalados en muchos vehículos modernos.

Con este método, los delincuentes engañan al sistema electrónico del automóvil para que crea que el llavero está a pocos centímetros, aun cuando puede encontrarse al interior de una casa o en otro sector completamente distinto. Esta manipulación abre puertas, desactiva seguros y permite encender el motor sin dejar rastro de fuerza ni daños visibles.

Los autos con keyless entry funcionan con señales de radio de corto alcance. El vehículo busca la señal del llavero y, al reconocer la clave correcta, autoriza el desbloqueo y el arranque. El problema surge cuando esa señal se amplifica artificialmente. En un ataque por relay, los ladrones utilizan dos dispositivos de radio: uno capta la señal del llavero desde donde esté guardado y el otro la retransmite al vehículo. El automóvil interpreta que la llave está cerca y queda vulnerable.

Dado que este tipo de robo se ejecuta en segundos y sin evidencias claras de intrusión, representa un riesgo creciente para los propietarios. Ante este tipo de situaciones, contar con un Seguro Automotriz es clave para enfrentar pérdidas, robos y otros incidentes en la ruta.

¿Cómo funciona un ataque por relay?

Para comprender por qué este método resulta tan efectivo, conviene revisar cómo operan los sistemas modernos de apertura sin llave:

  • El llavero y el vehículo se comunican mediante radiofrecuencia (RF).
  • El auto emite una señal para verificar si la llave se encuentra cerca.
  • El llavero responde con una clave encriptada que valida el acceso y el encendido.

En un robo por relay, los delincuentes no clonan la llave ni hackean el software del automóvil. Solo extienden la señal real del llavero para que el sistema crea que está en el rango autorizado. Uno de los dispositivos se acerca al llavero —muchas veces dentro de una casa— y el otro se ubica junto al vehículo. Ambos aparatos amplifican y transmiten la señal legítima, engañando al sistema.

Los sistemas Passive Keyless Entry and Start o Remote Keyless Entry se diseñaron para aumentar la comodidad del conductor, pero su mayor debilidad es la confianza implícita en la proximidad de la llave. No miden distancia real, solo reconocen la señal. Por eso, los delincuentes pueden captarla a través de paredes, ventanas o puertas y proyectarla artificialmente.

Medidas prácticas para prevenir este tipo de robos

Aunque esta modalidad utiliza tecnología sofisticada, es posible reducir el riesgo del robo de su auto con acciones simples y de bajo costo:

  • Guardar las llaves en contenedores que bloquean señal: Los estuches o cajas con blindaje electromagnético evitan que la señal del llavero salga al exterior. Esto impide que terceros la capten y la retransmitan.
  • Alejar las llaves de accesos y ventanas: Ubicar el llavero lejos de la puerta de entrada, ventanales o muros delgados reduce la probabilidad de que un delincuente pueda interceptar la señal desde el exterior.
  • Desactivar funciones keyless en reposo: Algunos llaveros permiten apagar la transmisión o activar un modo de suspensión. Esto disminuye el nivel de señal disponible para un ataque.
  • Añadir barreras físicas visibles: Un bloqueo de volante, traba de freno o inmovilizador añade tiempo y dificultad. No evita la ampliación de señal, pero sí puede impedir que el vehículo avance.
  • Actualizar software y consultar al fabricante: Algunos modelos cuentan con mejoras en seguridad que pueden implementarse mediante reprogramaciones o actualizaciones.
  • Reprogramar llaves en autos usados: En vehículos de segunda mano, conviene reprogramar todas las llaves para evitar accesos no autorizados de antiguos propietarios.

Otras precauciones que pueden tomar los conductores o propietarios

Además de las medidas anteriores, existen otras acciones que ayudan a reducir aún más el riesgo:

  • Instalar un sistema de rastreo GPS: Permite recuperar el vehículo en caso de robo y facilita el trabajo policial.
  • Utilizar bloqueos físicos adicionales: Dispositivos como trabas de pedales, bloqueos de volante o el popular “pitbull” en las ruedas dificultan que el auto sea movido, incluso si lograron abrirlo y encenderlo.
  • Elegir correctamente los lugares para estacionar: Dejar el vehículo en zonas iluminadas, con flujo de personas o cámaras disminuye el riesgo, ya que los ataques por relay requieren tiempo y discreción.
  • Mantener hábitos de conducción preventiva: Estar atento al entorno, observar vehículos sospechosos o personas rondando ayuda a reaccionar a tiempo.

Finalmente, es fundamental que los propietarios consideren la posibilidad de contratar de un Seguro Automotriz. Este tipo de seguros ofrece coberturas y asistencias que facilitan enfrentar robos, daños y otros inconvenientes.