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Glosario básico de términos que debes conocer antes de contratar un Seguro Automotriz

 

Contratar un Seguro Automotriz no debe ser visto como un trámite automático ni una decisión que debe basarse únicamente en recomendaciones externas. Lo anterior, ya que se trata de un contrato que fija los derechos y las obligaciones para ambas partes y que puede marcar la diferencia al momento de un robo o un accidente.

Por eso, antes de firmar, es clave comprender los principales conceptos que aparecen en la póliza y en sus condiciones, por el hecho de que muchos de estos términos son técnicos, pero entenderlos permite comparar alternativas y saber exactamente qué se está contratando.

En la práctica, gran parte de las dudas que surgen al momento de contratar un Seguro Automotriz tienen relación con el lenguaje que se utiliza en los contratos. Así, palabras como "prima", "deducible", "monto asegurado" y "pérdida total" suelen mencionarse en más de una ocasión, pero no siempre se entienden por completo en sus dimensiones jurídicas y prácticas.

Con esto, tener claridad sobre estos conceptos no solo facilita la comparación entre distintas alternativas de Seguro Automotriz al momento de cotizar y contratar, sino que también entrega información clave para hacer uso de este en caso de un siniestro.

Póliza, prima y condiciones

En primer lugar, la póliza corresponde al contrato de un seguro. En ella se establecen los derechos y obligaciones tanto del asegurado como de la compañía, por eso, al momento de contratar un seguro, se debe entregar una copia de la póliza al asegurado dentro de cinco días hábiles después de la contratación. Es importante considerar que este documento es la base de cualquier relación contractual posterior.

En la póliza aparece uno de los términos más mencionados en el mundo de los seguros: la prima. Esta se trata del precio del seguro, es decir, el monto que paga el asegurado para mantener vigente la protección.

En este sentido, aunque suele ser el primer elemento que se compara al elegir un Seguro Automotriz, el valor de la prima depende de múltiples factores, como la marca, modelo y año de fabricación del vehículo, su uso, el tipo de protección contratada y el comportamiento del mercado, entre otros elementos. Así, entender este concepto ayuda a dimensionar por qué el valor puede variar entre distintos asegurados.

También es fundamental distinguir entre las condiciones generales y las condiciones particulares de un seguro. Mientras que las primeras regulan materias como coberturas, exclusiones, obligaciones y efectos del no pago, y están registradas en la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), las segundas contienen información específica del contrato individual, como la duración, la forma de pago y el deducible.

Cobertura, siniestro y responsabilidad civil

La cobertura de un Seguro Automotriz corresponde al riesgo descrito que cubre la póliza y por el cual la compañía indemniza en caso de siniestro, siempre que se cumplan las condiciones del contrato. Es decir, no todo evento, ya sea robo, accidente u otro, queda automáticamente protegido, sino solo aquellos que están expresamente señalados en la cobertura.

Ahora bien, cuando hablamos de siniestro, nos referimos a la ocurrencia del riesgo o el evento contemplado en la póliza. Así, cuando ocurre un siniestro, se activan los procedimientos específicos, como la denuncia dentro de ciertos plazos y la entrega de antecedentes que permitan evaluar el caso.

Otro concepto clave es la responsabilidad civil, que cubre los daños y perjuicios causados a terceros de los cuales el asegurado sea civilmente responsable, en los términos previstos en la póliza. En la práctica, la responsabilidad civil puede involucrar no solo daños materiales, sino también otras afectaciones que deriven del hecho.

A lo anterior se suman las coberturas adicionales, que corresponden a protecciones extra frente a riesgos que, por regla general, están excluidos en las condiciones generales. En este sentido, revisar este punto con detalle al momento de contratar un seguro permite saber exactamente qué eventos están incluidos y cuáles no.

Deducible, pérdida total y monto asegurado

El deducible es el monto pactado en la póliza que el asegurado debe pagar en caso de siniestro. En simple, corresponde a la parte del daño que asume directamente el contratante antes de que opere la indemnización por parte de la aseguradora.

En este punto existe también el denominado deducible inteligente, que permite eximirse de ese pago si el asegurado no es responsable del accidente. Cabe destacar que esto es aplicable solo cuando un tercero admita la culpa ante ciertos tipos de siniestros claramente especificados en la póliza y complete el formulario correspondiente indicado por la aseguradora. En este sentido, es importante aclarar que no todas las pólizas lo contemplan.

La pérdida total, en tanto, se configura cuando existe destrucción de al menos el 75% del vehículo asegurado o cuando el vehículo robado no es recuperado dentro del plazo fijado en la póliza.

Por otra parte, el monto asegurado corresponde al máximo que indemnizará la compañía en caso de siniestro. Acá, hay que considerar que, en el caso de vehículos livianos, suele ser referencial, ya que comúnmente se aseguran bajo la modalidad del valor comercial, o el que sea menor entre ambos, según lo que establezca la póliza.

Vigencia, renovación y otros conceptos importantes

La vigencia del contrato corresponde a la duración de un seguro. Este plazo debe estar claramente señalado en las condiciones particulares de la póliza, pues fuera de ese período no existe obligación de cobertura por parte de la aseguradora.

Por otra parte, la renovación del seguro implica la emisión del contrato por un nuevo período para continuar con la protección. En este punto, si existen cambios en las condiciones del contrato, la compañía debe informarlos al asegurado. Asimismo, es relevante revisar si existe una cláusula de renovación automática del seguro.

Así, entre otros términos prácticos que pueden aparecer en la póliza, está el auto de reemplazo, una de las asistencias más conocidas, y que se define como un vehículo temporal que puede utilizarse mientras el auto asegurado está en reparación, con límite de tiempo y condiciones específicas.

Conocer todos los términos no solo facilita la lectura de la póliza y las condiciones, sino que permite enfrentar con mayor claridad cualquier eventual siniestro, por lo que antes de contratar un Seguro Automotriz es muy importante comprender cada uno de estos conceptos.