Factores que influyen en el valor de reventa de un auto

 

Vender un auto puede parecer una tarea simple, pero definir su precio no siempre es sencillo para los propietarios, ya que en el mercado de los usados existen múltiples variables que entran en juego y pueden hacer que dos modelos similares tengan diferencias de valor importantes.

El valor de reventa comienza a definirse desde el primer día que un automóvil sale de la concesionaria. La depreciación es un fenómeno inevitable y, en promedio, un vehículo puede perder entre un 15 y 25% de su valor durante el primer año.

Sin embargo, no todos los modelos se devalúan al mismo ritmo. Esto porque existen modelos y marcas que mantienen mejor su precio en el tiempo, ya sea por su reputación, confiabilidad o la alta demanda que tienen en el mercado.

Con el paso de los años, otros factores comienzan a pesar incluso más que el año de fabricación del automóvil. Entre estos se encuentran el estado exterior e interior, historial de uso y el contexto del mercado, que pueden aumentar o disminuir su precio.

Preparar el vehículo antes de publicarlo y entender lo que están buscando los compradores puede marcar la diferencia entre una venta rápida y otra que tarde semanas o meses. También es necesario considerar que la confianza que genera un auto bien cuidado puede traducirse directamente en un mejor valor.

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Kilometraje y estado mecánico: Lo que todos miran al comprar un auto

El kilometraje es uno de los indicadores más influyentes a la hora poner precio a un auto usado, ya que aquellos con menos recorrido suelen percibirse con menos desgaste y mayor vida útil. Es por esto que los automóviles con bajo nivel de recorrido tiende a venderse más rápido y a un mejor valor de mercado.

Generalmente, se considera que los autos recorren un promedio de unos 15.000 a 20.000 kilómetros por año. Aquellos que superan este rango pueden afectarles negativamente la tasación, aunque siempre es importante analizar otros factores como el tipo de uso y mantenimiento.

Un vehículo bien mantenido puede sostener de mejor manera su valor, incluso con varios kilómetros encima. Por lo que es clave contar con un historial de mantenciones al día que genere confianza en el comprador luego de ver que se realizaron los cambios de aceite, filtros, frenos y otros componentes a tiempo.

Las revisiones técnicas aprobadas y la ausencia de fallas mecánicas visibles también directamente en el valor. En cambio, un auto con ruidos extraños, luces de advertencia encendidas o mantenciones pendientes podría enfrentar negociaciones a la baja.

Modelo, demanda y otros aspectos a considerar

No todos los autos se venden igual, puesto que la marca y el modelo influyen tanto en la facilidad de reventa como en el precio final. De esta forma, los modelos reconocidos por su confiabilidad, bajo consumo y disponibilidad de repuestos suelen mantener un mejor valor de mercado.

Además, lo que buscan los consumidores también es clave. La demanda juega un rol clave, donde modelos populares o versátiles —como los SUV— suelen tener un mayor número de compradores interesados, lo que permite mantener los precios más altos.

Al mismo tiempo, la apariencia del vehículo puede inclinar la balanza hacia ciertos precios, porque un auto limpio, sin rayones evidentes y con su interior cuidado, entrega una sensación de buen uso. En su mayoría, el estado de la pintura, los asientos, el volante y los plásticos interiores influyen más de lo que parece.

El nivel de equipamiento también incide en la reventa, porque las versiones que incluyen cámaras de retroceso, sensores y más, poseen habitualmente un mejor valor de mercado. Sin embargo, los extras pesan igual, ya que algunos elementos como sistemas de seguridad son más valorados por los compradores.

Otro aspecto a considerar es que un auto que ha estado involucrado en accidentes de tránsito que afectaron su estructura, generalmente pierde valor en el mercado. Aunque esté reparado, muchos compradores desconfían de posibles fallas ocultas o problemas de seguridad.

A lo anterior se le suman otros factores que influyen en el precio de los autos usados, como el tipo de transmisión, la cantidad de dueños, consumo de combustible, color, entre otros. Además, el momento en el que se decide vender también repercute en el precio, puesto que factores como la disponibilidad de autos nuevos, el acceso a crédito o cambios económicos hacen subir o bajar los precios de los vehículos de segunda mano.

Luego de comprar un auto nuevo o usado, es importante evaluar la contratación de un Seguro Automotriz que entregue cobertura para Daños Materiales, Robo y Responsabilidad Civil.