Seguro Automotriz

Errores más comunes al momento de estacionar tu auto

 

Estacionar es, probablemente, una de las maniobras más subestimadas al manejar. Se hace todos los días, en trayectos cortos y a baja velocidad, pero aun así concentra una buena parte de los choques menores.

La Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (Conaset) ha advertido que muchos siniestros sin lesionados ocurren justamente en este tipo de situaciones, donde el margen de error parece menor, pero no lo es.

Uno de los errores más repetidos al estacionarse es calcular mal el espacio. Esto, ya que no se trata solo de "achuntarle", sino de entender y dimensionar realmente el tamaño del auto y cómo se mueve. Esto pasa mucho cuando se cambia de vehículo o cuando se intenta estacionar en lugares muy ajustados. El resultado suele ser topes con otros autos, rayones o golpes contra estructuras fijas de la calle.

Otro punto clave es el uso de los espejos. Aunque hoy muchos autos tienen cámara, confiarse solo de eso es un error. El Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones y la Conaset, a través del Manual del Conductor, insisten en que el control visual debe ser completo, es decir, espejos, entorno y percepción directa. Así, no mirar bien sigue siendo una de las causas más comunes de incidentes.

Finalmente, el apuro es otro factor determinante, ya que estacionar rápido para "salir del paso" suele jugar en contra de ciertos conductores. La Ley de Tránsito (número 18.290) exige mantener siempre el control del vehículo, incluso en maniobras simples.

En este sentido, bajar la velocidad y tomarse unos segundos extra puede hacer la diferencia. Además, contar con un Seguro Automotriz puede ofrecer coberturas ante siniestros que puedan afectar al vehículo.

Distracciones y exceso de confianza

Hay que considerar que las distracciones no desaparecen cuando uno va a estacionar; de hecho, muchas veces aumentan. Muchas personas, mientras estacionan, revisan el celular, hablan con alguien o incluso piensan en otra cosa mientras se hace la maniobra. Sin embargo, basta un poco de desconcentración para calcular mal una distancia o no ver a alguien que pasa.

La ley es clara en restringir el uso del teléfono al conducir, justamente por esto. Pero más allá de la ley, el problema es práctico, ya que estacionar bien requiere precisión, y la precisión necesita atención total.

En algunos casos, el exceso de confianza también pesa. Conductores con años de experiencia tienden a relajar la técnica, no señalizan, no revisan puntos ciegos o asumen que nada va a pasar. Ese tipo de conductas son las que terminan en golpes evitables, sobre todo en espacios con alta rotación de autos.

A lo anterior se suma no leer bien el entorno. Estacionar no es solo meter el auto en un espacio, sino analizar qué está pasando alrededor con los peatones, ciclistas y autos que vienen. En zonas concurridas, como supermercados o calles comerciales, este error suele repetirse.

Problemas al estacionar en pendiente o espacios reducidos

Las pendientes son otro escenario donde se cometen errores básicos al estacionar. En este contexto, no dejar bien puesto el freno de mano o no usar una marcha adecuada puede terminar con el auto desplazándose solo, algo que suele pasar más de lo que se cree.

En este sentido, el Manual del Conductor recomienda, por ejemplo, girar las ruedas hacia la cuneta en bajada, y en sentido contrario en subida, una medida que muchos conductores simplemente no aplican.

Ahora bien, en espacios reducidos, el error es más evidente: es intentar estacionar donde no cabe el auto. A veces por apuro o por no querer seguir buscando, se fuerza una maniobra que puede termina mal. Por esto, evaluar antes si realmente hay espacio suficiente es clave.

También suele pasar que el auto queda mal estacionado, muy pegado a una línea, invadiendo otro espacio o dificultando la salida de los pasajeros. Este problema puede parecer menor, pero afecta al resto y puede generar problemas no solo a tu auto, sino que también al de los demás. Por eso, estacionar bien no es solo entrar en un espacio delimitado, sino quedar correctamente ubicado.

Señalización y respeto por otros usuarios

Señalizar antes de estacionar es algo básico, pero no siempre se cumple. Hay que considerar que avisar con tiempo permite que otros conductores entiendan la maniobra. Por eso, no hacerlo puede generar confusión, frenazos innecesarios o incluso choques por alcance.

Otro error común es ocupar más espacio del necesario o estacionar en lugares no habilitados. Recordemos que la Ley de Tránsito regula dónde se puede y dónde no; por ejemplo, está prohibido estacionar en esquinas y a menos de cierta distancia de ellas, ya que se reduce la visibilidad de otros conductores. Tampoco se puede estacionar sobre pasos de peatones, ciclovías o veredas, ni frente a grifos, paraderos de locomoción colectiva o salidas de vehículos de emergencia.

También es habitual ver autos detenidos en doble fila o bloqueando accesos a viviendas y estacionamientos, lo que no solo infringe la ley, sino que además genera problemas directos a otros usuarios. En calles angostas, este tipo de prácticas puede incluso obstaculizar el paso de vehículos de emergencia, lo que agrava el impacto de la falta.

Finalmente, está el tema de los peatones y ciclistas. Abrir la puerta sin mirar o invadir su espacio es un error que puede tener consecuencias mayores. Estacionar bien no es solo cuidar el auto propio, sino también a quienes circulan alrededor.

Considerando esto, un Seguro Automotriz puede ofrecer coberturas frente a determinados imprevistos, como robos y accidentes, de acuerdo con las condiciones establecidas en la póliza.