Seguro Automotriz

¿Cómo influye el kilometraje en el estado del vehículo?

 

Al momento de comprar o vender un auto, uno de los principales aspectos que se consideran es el kilometraje, indicador que refleja la distancia total recorrida por un vehículo, no solo muestra el nivel de uso, sino que también sirve para conocer su estado mecánico, vida útil y valor en el mercado.

El kilometraje funciona como una especie de historial resumido del vehículo para fijarse de qué manera estos impactan en los componentes del auto. En simple, a mayor cantidad de kilómetros, existe un mayor desgaste acumulado en los neumáticos, frenos y otras partes.

Aunque lo anterior no es algo que ocurra siempre y un auto que ha recorrido 100.000 kilómetros puede estar en mejor estado que uno con 60.000, pero con un uso más intensivo. Aquí, las condiciones de manejo, tipo de trayecto y la frecuencia de las mantenciones marcan una diferencia relevante

En Chile, el promedio anual que recorre un vehículo particular bordea los 15.000 a 20.000 kilómetros, cifra que sirve como referencia para evaluar si un auto tiene un uso bajo, normal o intensivo. Un auto con menos recorrido suele tener un mejor valor de reventa que uno que tiene mayor tránsito, debido al mayor riesgo mecánico y menores años de vida útil.

El kilometraje no solo influye en el estado mecánico, sino también en la percepción de riesgo al conducir por eventuales fallas mecánicas. En este contexto, contar con un Seguro Automotriz se vuelve una herramienta clave para contar con cobertura y asistencias en caso de diferentes tipos de inconvenientes.

Desgaste mecánico: Cuando las piezas cumplen ciclos

Todos los componentes de un vehículo tienen una vida útil estimada, medida según la distancia que recorren. Elementos como el motor, transmisión, frenos o la suspensión sufren un desgaste progresivo con el uso y, a medida que el kilometraje aumenta, también crece la posibilidad de que estos fallen.

Por ejemplo, las pastillas de freno suelen durar de 30.000 a 50.000 km. y el embrague puede requerir cambio entre los 100.000 y 150.000 kilómetros. El nivel de desgaste de los frenos depende del estilo de manejo del conductor y su reemplazo no puede esperar, ya que su buen funcionamiento es clave para la seguridad vial.

A medida que el auto recorre una cierta cantidad de distancia también es necesario realizar ciertas mantenciones de forma periódica, como por ejemplo el cambio de aceite. Este elemento lubrica, limpia y protege el motor, por lo que cuando se pierde esta protección, aumenta la fricción interna y el deterioro se acelera.

En la mayoría de los vehículos es necesario cambiar el aceite entre los 5.000 y 15.000 kilómetros, aunque la cifra promedio habitualmente es a los 10.000. Existen ciertas señales que no debes ignorar, como el aceite demasiado oscuro o espeso; que el motor suene más de lo normal o que se encienda la luz de advertencia en el tablero.

Los neumáticos también se desgastan progresivamente según el kilometraje. En promedio, duran entre 40.000 y 60.000 km, pero al cambiarlos también es necesario realizar la alineación y balanceo para evitar desgaste irregular u otros problemas.

Si tienes un auto, también debes considerar realizar cambios del filtro de aire, filtro de combustible, correa de distribución y más. Por lo que la distancia recorrida por el vehículo funciona como una hoja de ruta para el mantenimiento del mismo y seguir estos intervalos permite evitar fallas.

El impacto en el valor de reventa

Un auto con alto kilometraje, pero con sus mantenciones al día, puede funcionar óptimamente por muchos años. Contar con el registro de las mantenciones es clave para verificar que el auto ha recibido el cuidado necesario al momento de querer venderlo.

El kilometraje incide directamente en el precio de un auto usado ya que, a medida que aumenta, su valor comercial tiende a disminuir. Esto se debe a que los compradores asocian un mayor recorrido con un riesgo de fallas y costos futuros.

Habitualmente, los autos que superan los 100.000 kilómetros comienzan a depreciarse con mayor rapidez. Sin embargo, otros factores como la marca, modelo, año de fabricación y el estado en general también influyen en su tasación.

En el mercado chileno, los vehículos que cuentan con bajas distancias recorridas suelen venderse más rápido. Aunque, de todos modos, se recomienda evaluar otras variables al momento de comprar un auto usado, ya que el kilometraje no siempre es señal de un buen estado mecánico.

Es por esto que antes de adquirir un vehículo es clave revisar su estado general, realizar una inspección mecánica y evaluar los antecedentes. También conviene observar las señales de deterioro en el interior, como el estado del volante, pedales o asientos.

Entender cómo influye el kilometraje en el estado de un vehículo implica mirar más allá del número y considerar el contexto completo. Si estás pensando en comprar un auto, te aconsejamos ingresar a hdi.cl y conocer en detalle las coberturas o asistencias que ofrece contratar un Seguro Automotriz.