¿Cómo evitar filtraciones en mi departamento o casa?

 

Las filtraciones de agua son uno de los problemas más frecuentes en casas y departamentos. En muchos casos comienzan de manera imperceptible, como una pequeña mancha de humedad o un goteo ocasional, pero con el tiempo pueden derivar en daños mayores. Entre sus consecuencias se encuentran el deterioro de muros y cielos, el desgaste de materiales, la aparición de hongos y una pérdida progresiva del confort del hogar.

Prevenir las filtraciones no depende de una única acción puntual, sino de una estrategia integral que combine un buen diseño constructivo, mantenciones periódicas y una observación constante de las señales de alerta. Detectar a tiempo un problema permite actuar antes de que los daños se extiendan y se transformen en reparaciones complejas.

Para comprender cómo evitarlas, es fundamental identificar su origen. Las causas más habituales incluyen fallas en la impermeabilización, desgaste natural de los materiales, errores de instalación y falta de mantenimiento. Estos factores suelen afectar zonas críticas como techos, terrazas, muros exteriores, baños, cocinas y sistemas de cañerías.

En el caso de los departamentos, existen además elementos adicionales a considerar, como filtraciones provenientes de pisos superiores, problemas en ductos comunes o desperfectos en áreas compartidas del edificio. Esto hace aún más relevante la detección oportuna y la coordinación con la administración cuando corresponda.

Frente a este tipo de situaciones y otros imprevistos que pueden afectar una vivienda, resulta recomendable contar con el respaldo que ofrece un Seguro Hogar, como parte de una planificación responsable para el cuidado del inmueble.

¿Qué sectores del hogar son más propensos a filtraciones?

Uno de los puntos más vulnerables es el techo. Tejas quebradas, planchas sueltas, acumulación de hojas o suciedad en canaletas y bajadas de aguas lluvias pueden facilitar el ingreso de agua incluso durante precipitaciones moderadas. La obstrucción de canaletas es un problema recurrente, ya que provoca rebalses que terminan infiltrándose por uniones mal selladas.

Realizar limpiezas periódicas y revisiones visuales, especialmente después de temporales o vientos fuertes, ayuda a prevenir daños mayores. En edificios, estas labores suelen estar a cargo de la administración, aunque es aconsejable que los residentes estén atentos a la aparición de manchas de humedad en cielos o muros cercanos al perímetro superior.

En el interior del hogar, baños y cocinas concentran una gran parte de las filtraciones. Sellos deteriorados en duchas, lavamanos o lavaplatos, junto con conexiones de cañerías defectuosas, permiten que el agua se filtre hacia muros y losas. Renovar periódicamente las siliconas y revisar griferías, sifones y flexibles es una medida simple, pero altamente efectiva.

Otra zona crítica corresponde a los muros exteriores. Las fisuras, aunque sean superficiales, pueden transformarse en vías de ingreso de agua cuando se combinan lluvias intensas y viento. Lo mismo ocurre con ventanas mal instaladas o con sellos envejecidos. Revisar marcos, uniones y sellos perimetrales es fundamental para evitar la humedad interior.

Importancia de una buena impermeabilización

Una impermeabilización adecuada es clave para evitar filtraciones, especialmente en zonas expuestas como techos, terrazas, balcones y muros exteriores. Con el paso del tiempo, materiales como membranas, pinturas impermeables o sellos elásticos pueden perder efectividad debido a la radiación solar, los cambios de temperatura y la humedad constante.

Especialistas en construcción recomiendan revisar estos sistemas al menos una vez al año, idealmente antes de la temporada de lluvias. En viviendas antiguas, muchas filtraciones se originan porque los sistemas de impermeabilización ya cumplieron su vida útil y no han sido renovados, lo que aumenta el riesgo de daños estructurales.

Existen signos claros que pueden alertar sobre la presencia de filtraciones. Manchas de humedad, pintura descascarada, olor a encierro, aparición de moho u hongos y cambios de color en muros o cielos son señales que no deben pasarse por alto. También lo son los aumentos inexplicables en el consumo de agua o el sonido constante de cañerías cuando no están en uso.

Postergar la revisión ante estas señales suele traducirse en reparaciones más complejas. Actuar de manera temprana permite identificar el origen del problema y evitar que se extienda a otras áreas de la vivienda, reduciendo costos y tiempos de intervención.

Si bien algunas inspecciones pueden realizarse de forma doméstica, la detección precisa del origen de una filtración muchas veces requiere la evaluación de profesionales especializados, como técnicos en construcción o expertos en impermeabilización. Hoy existen herramientas que permiten identificar filtraciones ocultas sin necesidad de realizar demoliciones extensas, lo que facilita una solución más eficiente.

Evitar filtraciones en una casa o departamento es un proceso continuo que combina conocimiento, observación y mantención regular. Cuidar la vivienda no solo permite conservarla en buen estado, sino también proteger su valor a largo plazo y evitar inconvenientes en caso de una futura venta.

En este contexto, el cuidado preventivo se complementa con otras medidas, como la posibilidad de contratar un Seguro Hogar, el cual podrás cotizar directamente en hdi.cl.