PYME

¿Qué es el factoring?

Las pymes son un pilar clave de la economía chilena. Actualmente existen más de 1,1 millones y generan el 43% del empleo nacional.

Seguro Pyme

Las pequeñas y medianas empresas (pymes) desempeñan un papel fundamental en la economía nacional. Según datos de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales, en nuestro país existen 1.168.049 pymes, las cuales generan el 43% del empleo nacional, lo que evidencia el significativo impacto social que generan en su entorno.

Sin embargo, su relevancia no las exime de verse enfrentadas a numerosos desafíos, tanto técnicos como financieros.

Por ello, contar un Seguro Pymes resulta esencial, ya que ayuda a mitigar los efectos impactos adversos de ciertos eventos, ayudando en la continuidad de sus operaciones y su capacidad para seguir impulsando el crecimiento económico del país.

Es precisamente en este contexto que el factoring ha adquirido protagonismo, presentándose como una herramienta para combatir los problemas de liquidez. A través de este mecanismo, las empresas pueden obtener adelantos de dinero mediante la venta de sus cuentas por cobrar a una entidad financiera, conocida como factor.

¿Cómo funciona el factoring?

El proceso es sencillo: una micro, pequeña o mediana empresa que tiene facturas pendientes de pago por parte de sus clientes las cede a una compañía de factoring. A cambio, esta última entrega un porcentaje del monto total de la factura, que puede variar entre el 70% y el 90%, dependiendo de las condiciones acordadas.

Cuando el cliente paga la factura, la empresa de factoring liquida el saldo restante, descontando una comisión por el servicio prestado.

Por ejemplo, si una pyme emite una factura de $10 millones a un cliente con un plazo de pago de 60 días, podría acudir a una empresa de factoring para recibir un adelanto de $8 millones. Esto permite que la empresa disponga de capital para cubrir sus gastos operativos sin esperar a que el cliente cumpla con el plazo acordado.

¿Para qué sirve el factoring?

El principal objetivo del factoring es proporcionar liquidez inmediata a las empresas. Esto resulta especialmente útil para las pymes que enfrentan períodos de pago prolongados como 30, 60, 90 e inclusive 180 días por parte de sus clientes. Además, el factoring permite:

  • Mejorar el flujo de caja: Al transformar facturas en efectivo, las empresas pueden cumplir con sus compromisos financieros, como el pago de sueldos, proveedores o impuestos.
  • Evitar el endeudamiento: A diferencia de un crédito bancario, el factoring no se registra como deuda en los balances de la empresa.
  • Optimizar la gestión administrativa: Las compañías de factoring suelen encargarse de la cobranza, liberando tiempo y recursos para que las empresas se concentren en su actividad principal.

Tipos de factoring

Existen diferentes modalidades de factoring, de acuerdo con lo que informa la Bolsa de Productos, según las necesidades de la empresa:

  • Factoring con recurso: La empresa que cede las facturas asume la responsabilidad en caso de que el cliente no pague. Esta es la modalidad más utilizada.
  • Factoring sin recurso: El riesgo de impago lo asume la compañía de factoring. Este tipo suele tener comisiones más altas debido al mayor riesgo que implica para el factor.
  • Factoring nacional e internacional: Mientras que el primero se utiliza dentro del país, el internacional permite financiar exportaciones, lo que es útil para empresas que venden sus productos en el extranjero.
  • Factoring compartido: En este esquema, varias compañías de factoring se encargan de las facturas de un único cliente. Esta opción ayuda a distribuir el riesgo o gestionar grandes volúmenes de facturas que podrían ser excesivos para un solo factor.
  • Factoring de una sola vez: Se factura una transacción individual sin compromiso de transacciones futuras.
  • Factoring de cuentas múltiples: Se establece una relación continua, en la que el cliente se compromete a vender múltiples facturas a lo largo del tiempo, lo cual es común en relaciones comerciales a largo plazo.
  • Factoring de cobranza directa: El factor asume directamente la gestión de los cobros, interactuando con los deudores en representación de la empresa.
  • Factoring de cobranza indirecta: Aunque las facturas han sido vendidas al factor, la empresa continúa siendo responsable de la gestión de cobranzas.

La elección de la modalidad más adecuada dependerá de las necesidades particulares de cada empresa.

¿Quiénes pueden hacer uso del factoring?

Aunque el factoring está disponible para empresas de todos los tamaños, es especialmente útil para las pymes, ya que estas generalmente enfrentan mayores dificultades para acceder a financiamiento tradicional.

Sectores como el comercio, la manufactura y los servicios suelen ser los que más recurren a esta herramienta, debido a la necesidad constante de mantener un flujo de caja estable.

Ventajas y desventajas del factoring

Como ocurre con cualquier herramienta financiera, el factoring presenta tanto ventajas como desventajas que las empresas deben considerar antes de utilizarlo.

Una de las principales ventajas es el acceso rápido a liquidez. Este servicio permite a las empresas disponer de los recursos necesarios en cuestión de días, lo que facilita la gestión de pagos y operaciones sin necesidad de esperar largos plazos.

Además, contribuye a mejorar la gestión financiera, ya que permite planificar de manera más eficiente los flujos de dinero, ayudando a las empresas a mantener un control más preciso sobre sus ingresos y gastos. Asimismo, no afecta el endeudamiento de la empresa, puesto que no se considera un crédito tradicional, lo que significa que no impacta en su capacidad crediticia.

Sin embargo, el factoring presenta algunas desventajas que deben ser consideradas. El costo asociado puede ser elevado, especialmente cuando se trata de factoring sin recurso, ya que las comisiones suelen ser más altas.

Además, un uso excesivo de este servicio puede generar dependencia, lo que podría dificultar la gestión financiera a largo plazo si no se cuentan con alternativas más sostenibles.

Otro riesgo a tener considerar es la posibilidad de rechazo, debido a que no todas las facturas son aceptadas por las compañías de factoring, especialmente si el cliente de la empresa no tiene un historial de pago sólido.

Los dueños de pymes, negocios y emprendimientos tienen muchas preocupaciones, como generar ventas, declarar impuestos, realizar trámites y encargarse de la continuidad operativa de las empresas, la cual se puede ver afectada ante imprevistos que puedan ocurrir. Para prepararse ante ese tipo de situaciones, es aconsejable contar con un Seguro Pyme, el cual puedes cotizar y contratar en hdi.cl.

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